Casi cualquier célula del cuerpo puede convertirse en cáncer y propagarse a otras áreas. A menudo, los cánceres se propagan de su localización primaria a una o más partes del cuerpo. A los cánceres se les llama según su localización primaria, sin importar a qué otras partes del cuerpo se hayan propagado. Por ejemplo, un cáncer de vejiga que se propaga a los riñones se sigue clasificando como cáncer de vejiga.
Algunas veces no está claro donde se originó un cáncer. En una pequeña porción de casos, cuando se encuentra cáncer en una o más localizaciones metastásicas, pero el lugar primario no puede ser determinado, se le llama cáncer de origen primario desconocido u oculto.
Las pruebas adicionales pueden luego encontrar la localización primaria de algunos de estos cánceres. Cuando esto ocurre, ya no se considera un cáncer de origen primario desconocido, sino que se le asigna otro nombre al cáncer y se trata de acuerdo con el lugar donde comenzó.



